Separación por culpa de no tener trabajo

Divorcio por problemas de dinero

El divorcio no se produce directamente por problemas de dinero pues la separación se produce por no saber gestionar la relación con las contingencias que van surgiendo en el día a día.

Separación por culpa de no tener trabajo
Divorcio por problemas de dinero

Uno de los principales condicionantes para el desarrollo de un matrimonio es la administración económica matrimonial.

Con la vida que por desgracia existe en España hay un gran porcentaje de matrimonios con inestabilidad y precariedad económica.

Esta precariedad se puede mantener en el tiempo para toda la vida, pero en el momento en el que surge una pérdida de ingresos o un aumento de los gastos, evidentemente al ir justos de dinero, las cuentas no salen.

En ese momento es en el que se hace necesario que el vínculo se fortalezca para superar ese bache, pero no es fácil, menos aún cuando hay familias en las que esta situación se repite todos los meses.

Conflictos matrimoniales por falta de dinero:

Son muchos los enfrentamientos que nacen cuando falta el dinero.

Se dan verdaderas situaciones de necesidad que no se pueden superar fácilmente y que se complican aún más cuando está en juego satisfacer las necesidades de los hijos o el mantenimientos de los gastos básicos de vida: Luz, agua, alquiler o hipoteca y gastos esenciales de vida como transporte o teléfono.

Consecuencias económicas de ruptura:

Hay veces en las que un matrimonio con problemas de dinero se divorcia o separa para intentar superar la situación o al menos salir de la que tiene y no aguanta.

Está demostrado que en la mayoría de los casos a corto plazo el divorcio supone un empeoramiento de la situación económica de ambos.

¿Por qué?.

Por suponer una reducción de los ingresos de ambos y el mantenimiento parcial de los gastos.

Una familia que reside en una misma vivienda tiene mayor capacidad de ahorro y administración económica.

El problema radica cuando la relación económica está descompensada o es injusta, en esos casos evidentemente la ruptura será un gran perjuicio económico para una de las partes pero una correlativa liberación para la otra.