Expareja dentro de mi casa 🏠

Son muchos los casos en los que después de terminar una relación sentimental nuestra ex pareja acaba residiendo dentro de nuestra propiedad.

Expareja que no se va de piso

Esta situación es muy complicada y habrá que tener mucho cuidado para no caer en posible responsabilidad penal por incurrir en posibles delitos de coacciones, robos, amenazas o violencia familiar o violencia de género.

Lo normal es que cuando una relación sentimental finaliza cada cual se marche del domicilio del otro.

Eso es lo razonable.

El problema es que en muchos casos no se quiere o puede llevar a efecto.

En el momento en el que la relación pasa por un buen momento todas las partes suelen tener una tendencia a la generosidad.

En cambio, cuando la relación se tuerce todas las personas tienden a mirar por si mismo de una manera más egoísta respecto de la persona que ya no es pareja sino expareja.

Cada caso es diferente y es por ello que debe de analizarse de manera individualizada. A pesar de ello a continuación pasaremos a exponer algunas ideas que puedan ayudar a posibles lectores a los que les pueda ser de interés.

Derecho preferente del uso de un inmueble:

El derecho en primer término al uso de una determinada propiedad le corresponde al titular del derecho respecto del mismo.

¿Esto qué quiere decir?.

El punto de partida y normal de aplicación general es que el titular del contrato de alquiler, propietario o usufructuario sea el que se quede con el uso del inmueble.

Evidentemente cabe pacto de contrario, se puede ceder el derecho de uso, pero el punto de partida es que el derecho es del titular del mismos.

Excepciones:

Evidentemente tanto en el divorcio de mutuo acuerdo por consenso concurrente o en proceso contencioso por imposición de criterio judicial, se puede atribuir el uso y disfrute de un inmueble al que no es propietario ni titular del inmueble.

No es lo normal, pero cabe la posibilidad perfectamente.

Normalmente es en atención a la duración del matrimonio. En atención a la contribución de uno de los cónyuges a las necesidades del matrimonio. Al cuidado de los hijos. Al estado de salud o al mero deseo concurrente de los cónyuges.

Dudas jurídicas:

Existen cuestiones difíciles de resolver en las que hay que ponderar el mejor interés o derecho de cada una de las partes.

Por ejemplo en el caso de copropietarios es muy difícil modular cual es el cónyuge de mejor derecho para la atribución del uso y disfrute.

Desde nuestro punto de vista lo más importante y objetivo es buscar soluciones definitivas y no poner parches temporales que en definitiva soluciona temporalmente un problema pero lo retrasa para otro momento posterior que no ha sido posible gestionar y resolver a tiempo.

Compartir el uso y disfrute del inmueble no es una buena idea.

Dejar una regulación ambigua tampoco es una buena idea.

Pueden constituir soluciones temporales, pero la mejor siempre será la que resuelva definitiva,mente la cuestión.

Cualquier controversia se puede compensar económicamente o en una atribución del uso de un inmueble hasta una fecha determinada.

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